No sabía que hubiese que podar ni las tomateras ni las berenjenas ni los pimientos, y parece ser que es una forma de conseguir plantas más sanas, precoces y productivas. Existen varias técnicas en función de que se quieran dejar uno, dos o tres tallos.
Yo he optado por dejar dos tallos, ya que hay que elegir, y como aún no tengo criterio, pues me quedo en medio. Así que he eliminado todas las hojas que hay entre la bifurcación y el suelo y todos los tallos secundarios que salen de las axilas de las hojas. Por suerte no he tenido que cortar ningún tallo que ya tuviese alguna flor porque, de lo contrario, creo que no habría podido.
También tendré que ir cortando el exceso de hojas que vaya produciendo, es muy importante que la planta esté bien aireada y soleada incluso en el interior, los frutos madurarán mejor y se evitarán las infecciones por hongos, que necesitan humedad. Esta es otra de las razones para eliminar las hojas que nacen entre la cruz y el suelo, evitar la entrada de enfermedades.
Fuente: José Reche Marmol. Poda de hortalizas en invernadero (Berenjena, pimiento y tomate). MAPA-1998. Hoja Divulgadora nº 2094.