De la maceta al plato... y ¡qué gustito da!.
Flores de calabacín fritas:
Se prepara una tempura con harina especial para tempura a la que vamos añadiendo agua hasta que quede una textura cremosa. Rebozamos en ella las flores de calabacín y las freímos en aceite bien caliente. Dejamos escurrir el aceite en papel absorbente y sazonamos al gusto.
Acelgas con patatas y aceite de romero:
No voy a explicar cómo se hierven las acelgas con las patatas, pero sí cómo se hace el aceite de romero. Para ello hay que lavar bien las ramas de romero y dejar que se sequen por completo, eliminamos los tallos leñosos y metemos las hojas en un tarro de cristal, se rellena el tarro con aceite de oliva y se deja que macere durante al menos un mes. Después se filtra y se envasa, y si se quiere se puede poner alguna ramita fresca dentro de la botella para decorar. Es un aceite muy aromático que acompaña muy bien a las ensaladas.
Hojas de romero macerando en aceite