Ahora también avicultora urbana sin experiencia.
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15 octubre, 2011

Esencia de lavanda
















Supongo que el paso más lógico que tenía que dar después de iniciarme en el mundo de los jabones naturales era crear mis propias esencias, y en ello estoy.

Existen muchos métodos para extraer esencias de plantas aromáticas y el que estoy probando es el más sencillo de hacer en casa. Sólo hace falta aceite, una cazuela que no sea de aluminio y tres horas de maceración en caliente.  

















Las proporciones también son sencillas: una parte de flores aromáticas, en este caso son hojas de lavanda, y dos partes de aceite. Se pone todo a fuego muy lento durante tres horas, se filtra el macerado y se envasa en frascos oscuros para que no se oxide y mantenga sus propiedades.
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19 junio, 2011

Cuando el jabón se corta...



















Cuando se elabora jabón casero puede ocurrir que durante el proceso se nos "corte". Yo aún no he dado con la clave de por qué en ocasiones se corta y por qué en otras no. No sé si se trata del mismo proceso, pero a mi me recuerda a lo que ocurre con la nata montada y la mantequilla. Cuando batimos la nata líquida para hacer nata montada llega un momento en el que si seguimos batiendo, después de que ya haya subido, se rompe la emulsión (se corta) y obtenemos mantequilla (la parte sólida) y suero (la parte líquida). En este caso ya no hay remedio, no podemos hacer nada para volver a tener nata montada. Pero en el caso de los jabones sí podemos volver a recuperar la textura para que cuaje y se solidifique. 

Antes de hacer mi primer jabón consulté bastantes recetas en internet y el algunas sugerían añadir un puñado de sal o un puñado de harina para ayudar en el proceso de emulsión y para blanquear un poco más el jabón (cosa que yo no hacía, simplemente me limitaba a seguir la receta típica de aceite, agua y sosa). 

Pues bien, el otro día se me cortó el jabón, se me ocurrió añadir dos cucharadas de harina para intentar recuperarlo y ¡lo conseguí! Además fue casi instantáneo. Retiré unas tres tazas del líquido que se había separado y lo puse en el vaso de la batidora, añadí dos cucharadas de harina y batí la mezcla. Luego la añadí al resto del jabón cortado y seguí batiendo, y en un par de minutos (y para mi alegría y asombro) se recuperó la textura. 
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